Una de las funciones que tenemos los docentes dentro del proceso de aprendizaje de nuestros alumnos es intentar medirlo, lo cual no es nada fácil. Aunque se utilicen diferentes herramientas para determinar lo aprendido nunca se sabe realmente lo que aprendieron nuestros estudiantes ya que es un proceso interno muy propio de ellos.
Muchas de las veces el profesor utiliza como única herramienta para medir el aprendizaje el examen y cuantas veces ha sucedido que el joven esta distraído ocupando su mente para dar solución a un problema personal fuerte, por lo anterior es un hecho que el resultado de la evaluación es reprobatorio.
Compañeros docentes para intentar medir lo que aprendieron nuestros alumnos implica utilizar varias herramientas que midan el conocimiento adquirido, las habilidades y destrezas apropiadas, las actitudes mostradas y los valores que implementan nuestros jóvenes dentro y fuera del aula, pero esto implica invertir tiempo extra clases para medir todos estos procesos y plasmar nuestra evaluación final que indica si el alumno aprendió; es decir, si fue competente o no.
Desgraciadamente no hay una receta mágica que nos ayude a clarificar el proceso de evaluación que es tan delicado, tedioso y muchas veces impreciso pero también es muy necesario dentro del proceso del aprendizaje porque indica las deficiencias del alumno comparadas con los contenidos, los conocimientos, las competencias y las habilidades y destrezas que deben reunir de acuerdo al programa de estudios.
Muchas veces se asientan calificaciones aprobatorias o reprobatorias en las actas y los estudiantes no merecen aprobar, esto indica que el método para medir este parámetro esta fallando pero no pasa nada ya que algunos profesores no utilizan ninguna herramienta para evaluar simplemente depende de la buena relación que el alumno desarrolle con su docente y con esto es suficiente para que el estudiante apruebe la asignatura. Con esto se desacredita, se menosprecia y se omite por completo este proceso tan delicado el determinar si un alumno aprendió o no.
Cada profesor deberá buscar su método que le ayude a obtener un parámetro muy cercano para determinar si los jóvenes estudiantes están aprendiendo lo que el docente intenta enseñar. Por eso cada diplomado, cada año mas de experiencia docente, cada grado mas que adquirimos como profesores nos hace crecer y nos permite subir un peldaño en esa escalera de formación docente, esto ayuda a depurar los procesos y mejorarlos día con día para convertirnos en mejores profesores.
martes, 20 de diciembre de 2011
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